Caramba, es una verdadera sorpresa ver hoy en día los famosos carros abastecidos por una fuente eléctrica. Esto ya se lo evidencia en el Ecuador y no solo en ciudades o Distritos metropolitanos, ahora es por doquier.
La suerte de tener este tipo de vehículos alternativos, es también parte de la toma de conciencia de los usuarios quienes creemos en un planeta cada vez más sano. Quito, en los últimos veinte años ha experimentado un desarrollo urbano estrepitoso. Ya no quepa ninguna planificación porque si se analiza espacialmente el mapa de Quito, este nos da la idea, a simple vista de que se trata de un embudo. Rodeado Quito de sus colinas y cadenas montañosas propias de los Andes, la hoya de esta cuidad se ha convertido en un punto geográfico que encierra el smog y todos los desechos tóxicos que se vierten por los escapes de los automotores.
Ahora los ciudadanos que vivimos en esta gran metrópoli, de aproximadamente dos millones de habitantes, estamos padeciendo todo lo que conlleva este enorme crecimiento urbanístico y consecuentemente vehicular.
Es hora de dejar el auto o coche en casa y ya no solo por el tema de "pico y placa" (normativa de la Ordenanza municipal Quiteña vigente para el Distrito desde 2010), sino hacerlo por amor a nuestra propia salud.

No hay comentarios:
Publicar un comentario